domingo, 18 de abril de 2010

El Yate

Tengo un conocido que tiene un velero y como me debe un favor, nos lo deja el fin de semana, pero no sé llevarlo y se ofrece a acompañarnos. Te invito sin que tú lo sepas, para darte una sorpresa. Salimos el viernes por la noche, estaremos hasta el domingo. Preparo la ruta con mi amigo, por suerte nos tocara buena mar. No iremos muy lejos, solo nos adentraremos unas millas. Cuando llegamos al puerto mi amigo ya nos está esperando, todo listo para la partida, subimos es todo muy bonito, él se encargó de todo, y más de lo que esperaba.
Bajamos al camarote principal y nos instalamos, sobre las almohadas hay un chocolate blanco, enorme, de esos que te gustan tanto. Hay más por toda la cama, sé que te gustan por eso los he puesto allí.
Salimos del puerto, y nosotras estamos en la cubierta, nos vamos alejando de la costa, hasta que las luces de la ciudad se hacen muy pequeñas, Es entonces cuando bajamos y para nuestra sorpresa, mi amigo nos tiene la cena lista, con velas, música clásica, luz tenue, nos invita a sentarnos, cenamos tranquilamente y a solas, solo somos tu y yo en ese momento, luego de la cena subimos a proa, estamos sentadas mirando las estrellas, hace algo de frío, me coges por detrás rodeándome con los brazos, me siento mejor, me gusta que lo hagas, en tus brazos me siento a salvo. Mi amigo desaparece y no lo volvemos a ver en todo el viaje salvo en contadas ocasiones.
Nos quedamos así, abrazadas, juntas disfrutando de la brisa, en silencio, escuchando el mar golpear contra el barco. Me besas los hombros , la oreja, me besas, cierro los ojos y me dejo llevar por la situación, respondo a tus caricias, a tus besos, siento tu mano por debajo de mi ropa, me inquieto con cada caricia tuya, con cada beso. Vamos al camarote, te cojo de la mano y te llevo hacia la cama, te recuesto sobre ella sin dejar de besarte, sin soltar tu mano, beso una y otra vez tus labios, tu cuello….tus pechos, acaricio tu rostro, tus ojos, tus labios, dibujo cada parte de tu cuerpo, lo recorro con el dedo, provocándote una electricidad en todo tu ser. Beso tus caderas, beso tu cintura, tu estomago, cada parte de tu piel, subo lentamente hasta llegar a tus pechos, los beso, los acaricio, los lamo, los recorro con mis labios, te estremeces, me coges de la cara, sonríes y me besas. Nos besamos, nos abrazamos, nos acariciamos. Muerdes mi barbilla, mis labios, eso hace que sienta como se me eriza la piel. Mi mano va bajando, por tu cuerpo, hasta encontrar tus rizos, tu humedad, suavemente toco tu clítoris, lo presiono con firmeza y delicadeza a la vez, a una velocidad continua, gimes, me presionas con tus piernas la mano, me detengo unos segundos y continuo, pero con más presión, meto mis dedos dentro de ti, mientras beso tus labios, te beso en el cuello, mis dedos siguen aún en tu interior, en tu humedad, jugando en ella, acaricio tu clítoris con insistencia, me miras a los ojos, me detengo, saco con suavidad mis dedos y los beso. Vuelvo a meterlos, pero esta vez mis movimientos son más intensos, más rápidos y más…. Estás a punto de correrte, te pido que todavía no lo hagas, aguantes un poco más, voy besando tus pechos bajando por tu estomago, besándote cada centímetro de él, cada parte de tu cuerpo. Llego hasta tu sexo, hundo mi cara y juego con mi lengua haciendo vibrar todo tu ser, ya no aguantas y te corres en mi boca, gritas y te agitas de una manera que no habías hecho antes.
Me pongo a la altura de tu rostro y besas mis labios con mucha ternura, con amor, con pasión. Nos acariciamos, nos besamos, nos abrazamos y así amanecemos. Por la mañana tardamos en subir a proa, estamos tomando una ducha para relajarnos de la noche excitante que hemos vivido, hoy volvemos a nuestra rutina, a nuestras vidas, pero no olvidaremos esta noche. Tendremos muchas más como esta, eso es una promesa que nos hacemos

jueves, 15 de abril de 2010

La Nieve

Está nevando muy fuerte, mañana será nuestro último día en esta casa de campo que está en la montaña en las afueras de Praga. Es invierno, hace muchísimo frío, como siga nevando así, no podremos irnos. Vemos nevar por la ventana y notamos como va desapareciendo el camino que nos llevará a la carretera. Nos ponemos un abrigo y salimos a dar una vuelta, a pesar de tener pocas ganas. Recorremos los alrededores de la casa sin alejarnos demasiado, nos sacamos varias fotos y nos lanzamos bolas de nieve, intentamos hacer un muñeco pero no nos queda como los de las pelis. Nos reímos por eso y desistimos, seguimos jugando con la nieve y como está oscureciendo volvemos a la casa. Pasamos nuestra última noche junto al fuego, la casa no es muy grande, pero es confortable y agradable, no hay internet, ni radio, solo una vieja tele que pilla 3 canales, pero claro como esta en checo no nos enteramos de nada.
Tu estas escribiendo algo en un cuaderno, yo estoy leyendo la 3ª parte de un libro que es una trilogía, estoy casi por acabarlo. Me levanto y voy hacia la ventana, aunque esta muy oscuro y hay poca luz, puedo notar que sigue nevando, pero esta vez noto que hay casi un metro de nieve, me giro y te llamo, te acercas a mi por detrás, me tienes cogida por la cintura, nos quedamos un rato observando por la ventana, de pronto vemos que se acercan unas figuras, es un hombre y una mujer, vienen hacia la casa, llaman a la puerta, son los que nos alquilaron la casita. Vienen para decirnos que estaremos incomunicadas, ya que todas las carreteras han sido cortadas, nos tendremos que quedar hasta que se vaya la nieve o hasta que puedan venir a buscarnos. Esta gente se va y nos quedamos quietas sin saber qué hacer, sin saber que decir, pues toca resignarnos y esperar.
Por la noche nos vamos a la cama temprano, nos recostamos una al lado de la otra, me abrazas, me besas, yo respondo a tus caricias y a tus besos. Me besas los muslos, las ingles, juegas con tu boca en mi entrepierna, siento como poco a poco la sangre corre por mis venas, como mi respiración se hace entrecortada. Succionas mi clítoris, lo muerdes, lo chupas, con eso mis músculos se contraen, metes una y otra vez tu lengua en mi interior, recorriendo cada milímetro de mi sexo, cada pliegue. Saboreas mis jugos, metes tu dedo mientras muerdes con firmeza mi clítoris. Te pones arriba mío con tus piernas entrelazadas en las mías, nos besamos, nos acariciamos, te mueves y nos ponemos de forma que hacemos un perfecto 69, tomo con mis labios tu clítoris, lo succiono, lo chupo, lo saboreo, tú haces lo mismo, nos damos mutuo placer, siento tu lengua en mis labios húmedos. Te siento dentro, siento como un latigazo recorre todo mi cuerpo, siento como te estremeces, como te retuerces con cada empuje de mi dedo en tu interior, con cada caricia, como te excitas cada vez que te lamo, cada vez que te chupo. Nos corremos a la vez, me bebo tus jugos, tus fluidos, muy lentamente nos separamos, te giras y nos quedamos cara a cara, me besas, y yo pongo mis manos en tu cintura acercándote más a mi cuerpo. Nuestras piernas están entrelazadas y apoyadas en nuestros sexo, así nos quedamos hasta el amanecer, juntas, húmedas, jadeantes y excitadas.

martes, 13 de abril de 2010

La Ciudad

Llegamos a Ámsterdam por la mañana, nuestro hotel está muy cerca del centro, la habitación no está mal, por la ventana tenemos una visión del barrio. Salimos a dar una vuelta después de cambiarnos, conocemos la ciudad, vamos al museo casa de Anne Frank y cuando salimos tomamos un refresco en un bar que hay muy cerca de allí. Como hay muchos sitios a los que queremos ir, hacemos una lista, solo tenemos 3 días, entonces apuntamos los más emblemáticos como por ejemplo el “Zoo Artist”, “Museo de Arte Moderno”, el “Stedecjk”, etc., etc. Estamos en el Sarphati Park, nos sacamos fotos, tomamos sol y vemos a la gente pasear, luego de un rato, nos vamos a ver algunos monumentos y el “Museumhet Rembrandthuis”. Vamos cogidas de la mano y por momentos de la cintura, es algo que me gusta, sentir tu piel junto a la mía, sentir tu suavidad, sentirte simplemente a mi lado.
Por hoy ya hemos tenido suficiente cultura por lo que decidimos volver al hotel y descansar un rato antes de prepararnos para la noche.
Es sábado por la noche y saldremos de marcha, luego de cenar vamos a una disco Chillo ut, el ambiente es agradable, quien nos la recomendó estaba en lo cierto. Hay poca gente por ahora, y vemos como poco a poco se va llenando el local, luego de un par de horas, nos marchamos, estamos algo cansadas por el viaje y el día que hemos tenido.
A la mañana siguiente seguimos con nuestra excursión por la ciudad, todo es muy bonito y el paisaje es excelente. Por la tarde cogemos un tren hacia La Haya, visitaremos los edificios del Parlamento y el Salón de los Caballeros. La Haya es una ciudad cosmopolita y capital de provincia de Holanda de Sur. Hay muchos sitios interesantes que visitar. Haremos noche aquí y mañana por la mañana nos volveremos.
Cuando llegamos al hostal, y entramos a la habitación, yo entro detrás de ti, y antes de cerrar la puerta, te giras y me sorprendes con un beso, un beso apasionado con ganas, me doy la cabeza contra la puerta, pero no me importa, ahora mismo estoy teniendo otras sensaciones mucho más agradables y en las que concentrarme. Me llevas hasta la cama y sigues besándome por todo el cuello, bajando por mis hombros y mi pecho. Casi no hablamos solo para decirnos cosillas al oído.
Me dices –Hazme el amor ahora. Y sin esperar mi respuesta, me quitas la ropa, y yo hago lo mismo contigo. Ahora estas en mi estomago, lo besas, lo lames y lo vuelves a besar, centímetro a centímetro, mientras con tus manos me acaricias y juegas con mis pechos. Sigues bajando muy lentamente hasta detenerte en mi pubis, me miras y sonríes, subes y me susurras… –Quieres hacerlo?,
te digo que sí. –Estas segura?, y mi respuesta es un beso dulce, suave, pero intenso.
Recorres el espacio que hay entre mi cuello y mi entrepierna, con tu dedo produciéndome un cosquilleo suave. Me tocas “ahí”, me besas “ahí”, te siento dentro, te siento. Una electricidad recorre mi cuerpo hasta que ahogo un gemido sordo, mi respiración, cada vez es más agitada y entrecortada, siento como cada musculo de mi ser se endurece con cada movimiento de tu lengua.
Estas sensaciones son nuevas para mí, nunca las había sentido antes, por lo menos no de esta forma.
Subes y me besas, mientras acaricio tu espalda, y tus caderas, cojo tus muñecas y nos giramos, no te dejo mover, hago una mueca que se parece a una sonrisa maliciosa, voy a besarte y en el último segundo me detengo rozando tus labios húmedos, los lamo, los succiono, los muerdo y finalmente los beso.
Recorro el interior de tu boca con mi lengua, haciéndote cosquillas en el paladar, provocándote una rara sensación. Sigo sin soltar tus muñecas, no podrás zafarte tan fácilmente por mucho que lo intentes.
Mi pierna está tocando tu sexo, la muevo de arriba abajo lentamente con una suave presión, noto como te humedeces, como te retuerces bajo mis caderas, y me pides que baje. Lo hago pero debo soltar tus muñecas, no me importa porque sé que no te moverás. Lamo tus caderas y recorro con la lengua tus muslos hasta llegar a tu sexo, me detengo un momento, para mirarte y sin saber bien que hacer beso tu sexo, lo lamo, lo muerdo con la delicadeza necesaria para no dañarte, pero con la intensidad suficiente como para provocarte un placer incontrolable, antes que llegues al clímax, me obligas a subir y mirarte a los ojos. Mis dedos están ahora en tu interior, nos miramos a los ojos, estamos jadeando, nuestra respiración se hace cada vez más difícil, nuestras bocas juntas pero sin besarnos, gimes en mi oído y cuando tienes tu orgasmo muerdes fuerte mi cuello, haciéndome una marca y que dé un gritito de dolor. Nos besamos, mi mano aún está acariciándote ahí abajo, la quito lentamente, y te abrazo, nos quedamos muy quietas así de esa forma, hasta que recuperamos la respiración poco a poco.
Sin dejar de abrazarnos nos quedamos dormidas, por el momento tan placentero que hemos pasado, por el amor que nos hemos dado.
Este viaje es reconfortante, es tu primer viaje fuera del país y todo lo ves de otra manera, te gusta y te gustaría estar más tiempo, pero lamentablemente nuestros trabajos nos impiden cogernos más días.
Decidimos que las próximas vacaciones sean en Irlanda, tendremos una semana y dispondremos de mucho más tiempo.
Me gusta estar contigo aquí, lejos de la monotonía de Barcelona, lejos de la gente, me gusta estar a solas contigo y disfrutar de tu presencia, me gusta conocer cosas junto a ti, poder enseñarte algunas de ellas, y que tú me enseñes otras tantas.
Este viaje lo atesoraré como un regalo de aquellos que no se dan a cualquiera, como un regalo especial y único, un regalo que nos hemos regalado mutuamente.

jueves, 8 de abril de 2010

El Hotel

Acabamos de llegar al hotel después de haber ido a dar una vuelta x la ciudad, tu vas a darte una ducha, y yo me quedo en la habitación pensando en las oportunidades que tuve contigo y por gillipollas desaproveche, respiro hondo, me levanto y me digo que ya no mas, que ésta oportunidad no la dejo escapar, entonces entro contigo a la ducha, me pongo detrás de ti acariciándote y besándote la espalda, abrazándote, sintiendo tu agitada respiración, escuchando los latidos de tu corazón, te giras y nos besamos, y me dices ya era hora que lo hiciera. Te digo que si hubiese sabido que era fácil no me hubiese tardado tanto en besarte. Tú me dices ves que eres una chica tonta, que tengo razón cuando te lo digo, sonríes y me besas y me susurras al oído, pues esta es la 1º lección que te voy a enseñar a hacerlo con una chica, soy muy buena maestra, me preguntas si soy buena alumna.
Salimos de la ducha, nos ponemos en la cama y.....me enseñas como hacerlo
Y así nos pasamos gran parte de la noche.
Al día siguiente, nos despertamos abrazadas y nos quedamos mirándonos,
acariciándonos, conociéndonos. Recreo cada momento de la noche en mi mente y lo
guardo en el corazón, en mi mente y deseo que pronto se repita.

martes, 6 de abril de 2010

Noches Sin Dormir

Las noches sin dormir, hacen otra vez su aparición, noches en vela, noches sin sueño. Noches en las que pienso en ti. Los días sin ti me duelen, los días sin ti no son días, no tienen principio ni fin, mis días sin ti son duros. Mis días sin ti son un despilfarro, son tan grises que no tienen sol, la luna no brilla por las noches. Tus recuerdos me mantienen con vida, camino solitaria por la ciudad con la esperanza de encontrarte y que vuelvas conmigo, te veo en todos sitios, ahogo mis llantos en las noches solitarias sin ti. Aún conservo la esperanza de tenerte otra vez.
Para amarte no necesito una razón, no necesito una excusa, solo que estés aquí, solo que existas. Me enseñaste a descubrir una parte de mí, me enseñaste a calmar mi enfado, me enseñaste muchas cosas, pero no a vivir sin ti, por ti descubrí lo que significa estar enamorada, por ti descubrí lo que es amar.
Sé que no volverás, lo que viví contigo, no se repetirá otra vez. Te deje escapar, te perdí, te aleje sin saberlo, fuí una tonta al no darme cuenta cuanto te quería, cuanto necesitaba de ti y ahora que te fuiste me doy cuenta de todo, pero si algún día quieres volver que sepas que estaré aquí, siempre estaré esperándote, siempre seguiré queriéndote, amándote.

jueves, 1 de abril de 2010

El Bote Del Lago

Vamos en un bote por un lago, nos estamos alejando de la orilla, es un día con sol y hace calor, después de remar un rato paramos un momento para descansar y vemos que hay una especie de plataforma un poco más lejos de donde estamos, tú dices que quieres ir, entonces cojo los remos y vamos hasta la plataforma. Cuando llegamos allí, bajamos con cuidado, pues puede hundirse en cualquier momento e ir a parar al fondo del lago y por ende nosotras al agua. Es una plataforma pequeña, con una caseta a un lado para guardar las herramientas del mantenimiento del lago.
Sacamos nuestras mochilas del bote, lo amarramos a un trozo de madera, nos tumbamos a tomar el sol, no hay nadie cerca, solo silencio, solo se escucha el agua al chocar con el bote, hay un poco de brisa, lo que hace que el calor no nos moleste tanto. Estamos una al lado de la otra, tan cerca que podemos sentir nuestra respiración , me tomas de la mano y yo la acaricio con mi pulgar, tu piel es suave, me giro hacia ti y te observo, notas que lo hago, sonríes y me miras por el rabillo del ojo, yo te ignoro y sigo mirándote, me quedo así bastante tiempo, estudiándote, mirando cada parte de tu cuerpo, tu cuello, tus ojos, tu nariz, tu boca, y me pregunto cómo será besarla, me pregunto a Qué saben tus labios, a Qué sabes tú. Me acerco aún más a ti y hundo mi cara en tu cuello, hueles muy bien, tu olor hace que una especie de electricidad recorra todo mi cuerpo, poniéndome la piel de gallina, es una sensación extraña, pero me gusta mucho y es agradable y quiero que dure, por eso respiro profundamente para que tu olor entre más en mi. Me preguntas Qué haces?, Yo te digo Nada, solo quiero quedarme así, disfrutar de tu piel, de tu olor…de ti. Te ríes y me dices Mira que eres tonta, te digo que me da igual serlo, si eso significa que puedo hacer esto a menudo. Así nos quedamos hasta que el sol se pone allá a lo lejos, nos subimos al bote y volvemos a la orilla.