Llegamos a Ámsterdam por la mañana, nuestro hotel está muy cerca del centro, la habitación no está mal, por la ventana tenemos una visión del barrio. Salimos a dar una vuelta después de cambiarnos, conocemos la ciudad, vamos al museo casa de Anne Frank y cuando salimos tomamos un refresco en un bar que hay muy cerca de allí. Como hay muchos sitios a los que queremos ir, hacemos una lista, solo tenemos 3 días, entonces apuntamos los más emblemáticos como por ejemplo el “Zoo Artist”, “Museo de Arte Moderno”, el “Stedecjk”, etc., etc. Estamos en el Sarphati Park, nos sacamos fotos, tomamos sol y vemos a la gente pasear, luego de un rato, nos vamos a ver algunos monumentos y el “Museumhet Rembrandthuis”. Vamos cogidas de la mano y por momentos de la cintura, es algo que me gusta, sentir tu piel junto a la mía, sentir tu suavidad, sentirte simplemente a mi lado.
Por hoy ya hemos tenido suficiente cultura por lo que decidimos volver al hotel y descansar un rato antes de prepararnos para la noche.
Es sábado por la noche y saldremos de marcha, luego de cenar vamos a una disco Chillo ut, el ambiente es agradable, quien nos la recomendó estaba en lo cierto. Hay poca gente por ahora, y vemos como poco a poco se va llenando el local, luego de un par de horas, nos marchamos, estamos algo cansadas por el viaje y el día que hemos tenido.
A la mañana siguiente seguimos con nuestra excursión por la ciudad, todo es muy bonito y el paisaje es excelente. Por la tarde cogemos un tren hacia La Haya, visitaremos los edificios del Parlamento y el Salón de los Caballeros. La Haya es una ciudad cosmopolita y capital de provincia de Holanda de Sur. Hay muchos sitios interesantes que visitar. Haremos noche aquí y mañana por la mañana nos volveremos.
Cuando llegamos al hostal, y entramos a la habitación, yo entro detrás de ti, y antes de cerrar la puerta, te giras y me sorprendes con un beso, un beso apasionado con ganas, me doy la cabeza contra la puerta, pero no me importa, ahora mismo estoy teniendo otras sensaciones mucho más agradables y en las que concentrarme. Me llevas hasta la cama y sigues besándome por todo el cuello, bajando por mis hombros y mi pecho. Casi no hablamos solo para decirnos cosillas al oído.
Me dices –Hazme el amor ahora. Y sin esperar mi respuesta, me quitas la ropa, y yo hago lo mismo contigo. Ahora estas en mi estomago, lo besas, lo lames y lo vuelves a besar, centímetro a centímetro, mientras con tus manos me acaricias y juegas con mis pechos. Sigues bajando muy lentamente hasta detenerte en mi pubis, me miras y sonríes, subes y me susurras… –Quieres hacerlo?,
te digo que sí. –Estas segura?, y mi respuesta es un beso dulce, suave, pero intenso.
Recorres el espacio que hay entre mi cuello y mi entrepierna, con tu dedo produciéndome un cosquilleo suave. Me tocas “ahí”, me besas “ahí”, te siento dentro, te siento. Una electricidad recorre mi cuerpo hasta que ahogo un gemido sordo, mi respiración, cada vez es más agitada y entrecortada, siento como cada musculo de mi ser se endurece con cada movimiento de tu lengua.
Estas sensaciones son nuevas para mí, nunca las había sentido antes, por lo menos no de esta forma.
Subes y me besas, mientras acaricio tu espalda, y tus caderas, cojo tus muñecas y nos giramos, no te dejo mover, hago una mueca que se parece a una sonrisa maliciosa, voy a besarte y en el último segundo me detengo rozando tus labios húmedos, los lamo, los succiono, los muerdo y finalmente los beso.
Recorro el interior de tu boca con mi lengua, haciéndote cosquillas en el paladar, provocándote una rara sensación. Sigo sin soltar tus muñecas, no podrás zafarte tan fácilmente por mucho que lo intentes.
Mi pierna está tocando tu sexo, la muevo de arriba abajo lentamente con una suave presión, noto como te humedeces, como te retuerces bajo mis caderas, y me pides que baje. Lo hago pero debo soltar tus muñecas, no me importa porque sé que no te moverás. Lamo tus caderas y recorro con la lengua tus muslos hasta llegar a tu sexo, me detengo un momento, para mirarte y sin saber bien que hacer beso tu sexo, lo lamo, lo muerdo con la delicadeza necesaria para no dañarte, pero con la intensidad suficiente como para provocarte un placer incontrolable, antes que llegues al clímax, me obligas a subir y mirarte a los ojos. Mis dedos están ahora en tu interior, nos miramos a los ojos, estamos jadeando, nuestra respiración se hace cada vez más difícil, nuestras bocas juntas pero sin besarnos, gimes en mi oído y cuando tienes tu orgasmo muerdes fuerte mi cuello, haciéndome una marca y que dé un gritito de dolor. Nos besamos, mi mano aún está acariciándote ahí abajo, la quito lentamente, y te abrazo, nos quedamos muy quietas así de esa forma, hasta que recuperamos la respiración poco a poco.
Sin dejar de abrazarnos nos quedamos dormidas, por el momento tan placentero que hemos pasado, por el amor que nos hemos dado.
Este viaje es reconfortante, es tu primer viaje fuera del país y todo lo ves de otra manera, te gusta y te gustaría estar más tiempo, pero lamentablemente nuestros trabajos nos impiden cogernos más días.
Decidimos que las próximas vacaciones sean en Irlanda, tendremos una semana y dispondremos de mucho más tiempo.
Me gusta estar contigo aquí, lejos de la monotonía de Barcelona, lejos de la gente, me gusta estar a solas contigo y disfrutar de tu presencia, me gusta conocer cosas junto a ti, poder enseñarte algunas de ellas, y que tú me enseñes otras tantas.
Este viaje lo atesoraré como un regalo de aquellos que no se dan a cualquiera, como un regalo especial y único, un regalo que nos hemos regalado mutuamente.
Describes muy bien las situaciones, cuando leo tus historias, casi puedo ver las imagenes en mi mente. No pierdas esa capacidad de expresarte.
ResponderEliminar