Vamos en un bote por un lago, nos estamos alejando de la orilla, es un día con sol y hace calor, después de remar un rato paramos un momento para descansar y vemos que hay una especie de plataforma un poco más lejos de donde estamos, tú dices que quieres ir, entonces cojo los remos y vamos hasta la plataforma. Cuando llegamos allí, bajamos con cuidado, pues puede hundirse en cualquier momento e ir a parar al fondo del lago y por ende nosotras al agua. Es una plataforma pequeña, con una caseta a un lado para guardar las herramientas del mantenimiento del lago.
Sacamos nuestras mochilas del bote, lo amarramos a un trozo de madera, nos tumbamos a tomar el sol, no hay nadie cerca, solo silencio, solo se escucha el agua al chocar con el bote, hay un poco de brisa, lo que hace que el calor no nos moleste tanto. Estamos una al lado de la otra, tan cerca que podemos sentir nuestra respiración , me tomas de la mano y yo la acaricio con mi pulgar, tu piel es suave, me giro hacia ti y te observo, notas que lo hago, sonríes y me miras por el rabillo del ojo, yo te ignoro y sigo mirándote, me quedo así bastante tiempo, estudiándote, mirando cada parte de tu cuerpo, tu cuello, tus ojos, tu nariz, tu boca, y me pregunto cómo será besarla, me pregunto a Qué saben tus labios, a Qué sabes tú. Me acerco aún más a ti y hundo mi cara en tu cuello, hueles muy bien, tu olor hace que una especie de electricidad recorra todo mi cuerpo, poniéndome la piel de gallina, es una sensación extraña, pero me gusta mucho y es agradable y quiero que dure, por eso respiro profundamente para que tu olor entre más en mi. Me preguntas Qué haces?, Yo te digo Nada, solo quiero quedarme así, disfrutar de tu piel, de tu olor…de ti. Te ríes y me dices Mira que eres tonta, te digo que me da igual serlo, si eso significa que puedo hacer esto a menudo. Así nos quedamos hasta que el sol se pone allá a lo lejos, nos subimos al bote y volvemos a la orilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario